domingo, 30 de enero de 2011

Prologo para mañana.


Esperaban tanto de mi…
Qué gran fallo.
Me esfuerzo, lo intento de veras,
Y me pudro como mis hojas,
De mis plantas, libretas, cavernas.
Mi madre aun no se ha enterado,
Pero se acerca.
Ya no espera (casi) nada de mí.
Mi padre si,
Curioso…y triste.
Yo, mitad aterrado mitad impasible,
Me observo fracasar.
Hay veces que me duele la cabeza de intentar llorar.
Hay veces, muy pocas, que realmente lo hago.
Y hay veces, que consigo eludir el aura de humo.
La distracción del porro,
Y me doy cuenta realmente del asco que me doy.
Debo hacer algo,
Me repito todas las noches que cometo un error que salpica tanta mierda que me obliga a plantearme una solución.
Nunca hago nada.
Siempre aparece la suerte de forma mezquina,
¿A quién deja por mí?
Que puta es la suerte.
 Y ya, ni botellas rotas, ni figuras retoricas, ni estilo.
La joven promesa es menos joven y promete a voz de espejo,
En otros ambientes.
Esperaba demasiado de mi mismo.
Ahora sé, cuando leo mis “poesías”,
Lo que sienten mis padres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario